Jul
14
2009
¿Quien no se ha avergonzado alguna vez de un hecho de su pasado? O más bien quién no se ha avergonzado alguna vez de algo que no ha llegado a hacer, que no ha llegado a decir… Quien no se ha parado alguna vez a pensar cual fue la razón por la que no hizo aquello que tenía que hacer, porque no dijo aquellas palabras que estaban a punto de salir de su boca, porque no estuvo en aquella cita a la que debía haber acudido, porqué no hizo aquella llamada, porqué no… De todos esos actos no realizados y palabras no dichas nace este Adiós, hasta mañana, considerada la mejor obra de William Maxwell y con la que obtuvo el American Book Award en 1980. Y no es para menos, porque tenemos entre manos (y si no la tienes cómpratela sin falta) una de las mejores novelas cortas que he leído nunca. Leer mas … »
Feb
12
2009
He sufrido ciertos altibajos lectores mientras me sumergía en La hoja plegada de William Maxwell. Altibajos provocados tal vez por las grandes expectativas que albergaba con esta obra tras cerrar la última página de Vinieron como Golondrinas totalmente fascinada por su prosa sencilla y directa, ó tal vez provenientes del esperado tema central que argüía la narración para atraparme, la intensa amistad entre dos adolescentes que pasan de la adolescencia a la edad adulta con esa languidez propia del tiempo real, tema que me atraía más que el argumento de Vinieron como golondrinas y del que esperaba una entrega total a esa narración sencilla y cotidiana que tanto adoré en la anterior lectura del autor. Leer mas … »
Oct
08
2008
Tal y como sucede en la vida misma, en este maravilloso Vinieron como golondrinas de William Maxwell, no pasa nada. Es decir que si alguien te hace la típica pregunta: ¿de qué va?, yo, sinceramente no sabría qué contestar. Porque en realidad este libro “va” de la vida, de las pequeños detalles que hacen que vivir merezca la pena, de cómo ese tiempo transcurrido en el que parece que no pasa nada es en realidad la esencia de una felicidad intangible que nos atrapa, que construye minuto a minuto, segundo a segundo, la apoteosis de la vida. Leer mas … »