Jul 26 2009
Sencillamente Henry, de Michelle Magorian
No hay demasiada literatura que se pueda recomendar a los padres que solicitan para sus hijos preadolescentes una lectura sin violencia, sexo, armas, etc…, y además de todo esto,  entretenida y que mantenga el interés. Sencillamente Henry de Michelle Magorian cumple todos esos requisitos, esos que los mismos padres no piden para las obras audiovisuales, como si la palabra escrita fuera más peligrosa que lo que se ve, pero bueno, ese es otro debate.  Lo cierto es que esta estupenda novela juvenil contiene los ingredientes precisos para pasar un buen rato y salvar la censura paterna sin problemas. Una lectura limpia, entretenida, llena de aventuras, personajes interesantes y con una moraleja muy bien llevada y resuelta a través de una intensa trama.
Henry es un chaval no demasiado popular, pero por lo menos es hijo de un héroe de guerra, hay otros menos afortunados que él: Pip, hijo ilegitimo, y Jeffries, hijo de un desertor, que son claramente despreciados por sus compañeros del instituto de formación profesional donde los tres estudian. La llegada del señor Finch como tutor, que intenta orientar a los chicos hacia su verdadera vocación, hace que Henry tenga que compartir su trabajo fin de estudios con ambos chicos y descubrir que las apariencias engañan, que las cosas no son simplemente como dice la gente, que incluso los más cercanos intentan manipular la realidad para que se vea con los ojos velados, a imagen y semejanza de su mirada  oscura.
Además del señor Finch, también la aparición de la señora Beaumont y de la joven Grace, la oveja negra de su familia, como se encarga ella de repetir a cada paso, influyen positivamente para que el joven abra las puertas de su vida y se enfrente a la realidad, consiguiendo pasar de la infancia a la edad adulta con unos conocimientos que antes le habÃan estado vedados. Y todo ello gracias al amor común que les une a todos: el CINE, el olor de las salas de sesión continua, las colas esperando los estrenos, las carreras para llegar a tiempo al principio de la proyección, las grandes pelÃculas clásicas de aventuras, las románticas, el western, el thriller, las de piratas y las nuevas cinematografÃas que descubren juntos con asombro: el neorealismo italiano, la nouvelle vague, el expresionismo alemán, el cine inglés…
Los bien llevados giros argumentales no nos dejan abandonar la lectura y nos arrastran sin remedio hacia el final de la aventura, necesitando llegar con urgencia a conocer lo que sucede con Henry, su familia y todos sus amigos. Final que resulta ser también el principio de otra vida para todos, una vida en el que cada uno empieza a escribir el guión de su vida, a descubrir su lugar en el mundo gracias a la influencia de la gran pantalla, alimentándose de las historias de las salas de cine que les unió y les condujo, a cada uno, hacia la construcción de su propia VIDA.
Más información:
Página web de Michelle Magorian (en inglés)
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Publicado el 26 de Julio de 2009 a las 09:01
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