Jul 01 2008
Paracuellos, de Carlos Giménez
La lectura de Paracuellos de Carlos Giménez tendría que ser obligatoria para todo el mundo. Es algo que he pensado desde que descubrí este maravilloso cómic hace algunos años. Todos tendríamos que leerlo. Es una obra maestra de las historias contadas en cualquier formato. Comparable a cualquier clásico del cine, de la pintura o de la literatura. Una obra en la que Carlos Giménez ha volcado todos los recuerdos de su infancia de postguerra con un sentimiento y una acritud fuera de la habitual bondad de los cómics protagonizados por niños.
Paracuellos es el retrato de un grupo de niños cuya infancia transcurre en los hogares de Auxilio Social que el régimen franquista instauró para asistir a los huérfanos de la guerra y a los niños de familias destrozadas por la enfermedad que carecían de medios económicos para sobrevivir. Carlos Giménez fue uno de aquellos niños cuya infancia transcurrió desde los cinco a los trece años de edad en uno de aquellos denominados “hogares” y cuyos recuerdos, agigantados por el propio sufrimiento, se vuelcan en unas historias cercanas y tiernas, desgranadas a través de sencillas viñetas, simples en su complejidad pero de gran efectividad, en un estupendo y radiante blanco y negro, ejemplo de planificación al servicio de la historia, con una maestría en el pincel proporcionado por muchos años dibujando de encargo.
Poco a poco, hoja tras hoja, nos introduce con pulso firme en un pasado que muchos quieren borrar, pero que Carlos y otros muchos que fueron niños como él y que sufrieron sus mismas circunstancias, no son capaces de olvidar, y así lloramos y reímos con las pequeñas aventuras de esos niños desvalidos que lo único malo que hicieron fue nacer en un país destrozado por la guerra y dividido en dos bandos irreconciliables.
Así vivimos exaltados el hambre de cada uno de los días transcurridos en el hogar y las peripecias para conseguir algún bocado extra que llevarse a la boca; la sed de los largos meses de verano en la meseta castellana, cuya ración de agua consistía en un vaso del líquido elemento cada día; los sabañones producidos por el frío intenso, que durante la instrucción subía desde el suelo escarchado hasta los pies descalzos de los niños durante el largo invierno; las traiciones de aquellos que, para conseguir los favores de los cuidadores, se hacían de la falange y delataban a sus compañeros; y así recorremos multitud de anécdotas que nos hacen conmovernos hasta las lágrimas. Pero también sentimos como nadie la alegría de las visitas de los familiares los domingos, o la emoción de la lectura de los libros y tebeos que alguna cuidadora bondadosa dejaba a los niños, y por encima de todo la verdadera y duradera amistad que nace con fuerza en los momentos adversos como los que aquellos niños, hoy hombres hechos y derechos, vivieron.
Con la tercera entrega de Paracuellos Carlos Giménez recibió en el año 2000 el premio al mejor guión y a la mejor obra en el Salón del Cómic de Barcelona, pero ninguno de los álbumes hasta la fecha publicados desmerece del premiado, pues todos ellos están realizados con un sentimiento que sólo se puede conseguir cuando lo relatado se ha sufrido en carne propia. Ahora se publica una recopilación de todas estas historias en un sólo volumen y en formato apaisado en Todo Paracuellos.
Este cómic autobiográfico crea adicción y al terminar la lectura de cualquiera de los álbumes, se tiene una inmensa necesidad de seguir leyendo las aventuras de esos pequeños héroes de carne y hueso que con cada viñeta nos demuestran que el cómic no es un arte menor, sino que como cualquier otro medio de expresión como el cine, la literatura o el teatro, puede también transmitir ideas, sensaciones o sentimientos trascendentales, que puede ser también un estupendo vehículo para reflexionar sobre la condición humana, y conseguir que unas simples viñetas dibujadas con el corazón lleguen a conmover nuestro anquilosado corazón de lector muy leído.
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19 comentarios 1,839 lecturas











Estoy totalmente de acuerdo que deberia de ser una lectura obligada…
Fantastico articulo.
Saludos
Me alegra mucho que pienses lo mismo que yo sobre Paracuellos y Carlos Giménez, la verdad es que es un verdadero genio contando historias, tal vez la pega de esta edición sea el formato apaisado y el contener media plancha por página que corta las historias tal vez un poco demasiado…
Un saludo y espero tu próxima visita.
Disiento por completo de los comentarios del autor de este blog. La realidad de los hogares de Auxilio Social que nos muestran las viñetas de Carlos Giménez es falsa y fundamentada sólo en un visión subjetiva, probablemente distorsionada por sentimientos de odio y rencor. Muchísimas personas que fueron acogidas en aquellos hogares explican su paso por ellos de manera completamente distinta, pues allí encontraron lo que una realidad muy dura y difícil no les podía ofrecer. El Auxilio Social fue una institución muy meritoria, como ha quedado demostrado en multitud de estudios históricos realizados, resultando probablemente uno de los mejores logros sociales de la España de la posguerra. Hay que tener en cuenta que el hambre se generalizó por toda España cuando, acabada la guerra, hubo que hacerse cargo de las enormes masas humanas desnutridas que poblaban ciudades como Madrid, Valencia, Barcelona, etc, que habían pertenecido a la zona del frente popular en la cual se destruyó prácticamente el tejido productivo hundiéndose tanto la industria como la producción agrícola. Por esta razón, cuando por fin llegó la paz y España volvió a estar unida, el gobierno de la época se impuso el deber de repartir entre todos los españoles los alimentos básicos, dándose lugar a una verdadera socialización de la producción alimentaria. De este contexto de lucha contra las penurias, de solidaridad entre todos y de sacrificio y ayuda colectivas surgió precisamente el proyecto de Auxilio Social, que nació durante los años de guerra, precisamente para extender esa ayuda en las zonas empobrecidas y hambrientas que iban siendo conquistadas al frente popular. Todo ellos está más que suficientemente documentado y los testimonios que dan fe de ello son innumerables. Pero Carlos Giménez deforma esa realidad extendiendo una caricatura grotesca y falaz que distorsiona los hechos históricos, propagando en definitiva la mentira.
Hola julius, respeto tu opinión, pero en este comentario no estoy juzgando los hogares de Auxilio Social, sino la obra que Carlos Gimenez ha realizado a partir de los recuerdos de su infancia, que como recuerdos vividos en la niñez se engrandecen con la distancia… Evidentemente yo no conocí dicha institución ni dicha época, pero es totalmente respetable que Carlos cuente su experiencia, que puede ser igual o no a la de muchos otros… No creo que sea una mentira, es la obra basada en unas experiencias que, como todas experiencias vividas por cualquier persona, son evidentemente, subjetivas y que al volcarlas en una obra escrita se engrandecen ciertos aspectos y se omiten otros que, narrativametne, no son relevantes.
Un saludo.
Hola Julius,
Por la forma en como te expresas, estás diciendo que no tuviste la fortuna de criarte en una de estas instituciones, yo sí la tuve. No de Auxilio Social porque mi familia no era enemiga de nadie ni tenía color. Al quedarme huérfano con tres años fuí candidato para gozar de un paraíso similar, hoy conocido entre nosotros como “Cálido Nido”.
Puedo asegurarte que todas las amarguras -absolutamente todas- las pasé yo también. Carlos no miente ni desfigura nada.
Saludos
Vicente
Hola Vicente, me alegro de que alguien que ha vivido una experiencia similar a la de Carlos Giménez nos aporte su opinión…
Un saludo y gracias
Hola y buenos días, yo tambien pasé por uno de esos centros al igual que el compañero Vicente fuimos alumnos del mismo centro ,pero en distinta época. Quiero dejar dicho ,que Carlos Giménez és bajo mi opinión,hasta benevolo y quita hierro a ciertos pasajes que pudiesen haber ocurrido en Paracuellos. Pues nuestro centro fue similar y paralelo al suyo,con la diferencia de que en el nuestro predominaban los del bando contrario en la contienda y otros como bien dice mi compañero “ni chicha ,ni limoná” pero cierto és ,me muchos salimos marcados por la dejadez, la mala gestión por parte de los regentes y los malos tratos sufridos. Os quiero dejar dicho ,que en mi época (finales del franquismo, la transición y los primeros años de la democracia), tuvimos de todo aunque a Dios gracias mis penurias fueron menores que la del compañero Vicente a quien desde aquí saludo.
Os dejo una dirección por si queréis visitar mi Blog (Bitácora) en la varios compañeros, de los que allí dejamos nuestra infancia escribimos.” http://lacomunidad.elpais.com/femom-m1961 ”
Titulo del Blog, “Opiniones personales” estáis invitados a visitarlo. Son comentarios en primera persona, con defensores y detractores de aquel centro. Si os puede interesar el
tema os emplazo , echarle un vistazo.
Un saludo a Carlos Gimémez y quien rige este Blog comiquera
saludos femom_m1961
Hola femom_m1961, acabo de visitar tu blog y me parece muy interesante… La verdad es que lo que cuenta Carlos Giménez en sus cómics es tan intenso y tan interesante que los que no hemos vivido esas experiencias nos sentimos muy cercanos a todos vosotros…
Un saludo y gracias por visitarnos…
Hola Julius,
Quizá el principio (que no, el fin) de Auxilio Social fue acoger a los pobres de este país, vinieran, o fueran de un lado u otro, quizá los fundador@s pensaron bien, pero como todo en aquella época, llegó el rodillo fascista, se adueño y terminó siendo una “fábrica” para la causa, ¡a quién mejor que a un niño! se le puede educar para el “sistema”.
Del día a día dentro de aquellos centros y otros parecidos, mejor no hablamos, más que nada porque quizá seas una persona que no lo vivió, solo has leído. Aún vivimos muchos que pasamos y que nos “intercambiaron” de unos centros a otros y te puedo asegurar que no fue un paraíso, sobretodo porque te dejaban en manos de personas que muchas (no todas) eran cualquier cosa menos eso…, personas.
Quiero entenderte, según la clase de lectura que llegara a tus manos, solo te pido que intentes profundizar en el tema y también te aseguro que hay muchas personas “calladas” por diversos motivos personales o ¿traumáticos?.
Recibe un saludo.
Yo estoy completamente de acuerdo en que son grandes cómics. Yo tengo la edición original de los primeros (en Ediciones De la Torre como todo lo que publicaba Giménez en aquella época, heredados de mi padre) y la verdad es que les tengo mucho cariño.
No entraré a valorar si lo que explica es más o menos cierto o si está más o menos distorsionado por los años, pero en todo caso es una obra maestra del cómi.
Hola Kozmicbooks, indudablemente Paracuellos es una obra maestra del cómic, y como bien dices tú no hay que entrar a valorar si lo que cuenta es cierto o no, supongo que como toda obra de arte puede partir de una realidad que luego se modifica según el gusto del creador.
Un saludo
Julius, lo que cuenta Carlos Gimenez todo es cierto, el salio de Barajas ( Joaquin Garcia Morato) en 1954 y yo entre en 1958 y lo que cuenta es cierto, lo que pasa que con el tiempo te acuerdas de lo bueno y poco de lo malo, estabas entre cuatro paredes no podias salir de alli. En los comic me siento identificado, con el corte de pelo encluido. Cuando en España ya no se pasaba hambre nosotros lo pasabamos mi Padre me venia haber cada quince dias porque tenia que ver a mi hermano que tenia cuatro años menos que yo el estaba en Paracuellos. Por eso nunca digas que Carlos falta a la verdad. De todas formas es parte de mi vida.
Un saludo.
Hola Juan, bienvenido a nuestro blog, veo que el comentario de Julius ha creado polémica y supongo que la seguirá creando, yo sigo diciendo que Paracuelllos es una obra maestra del cómic creada a partir de los recuerdos del autor a los que ha otorgado una visión personal e intransferible, compartida o no por muchos de los que le leemos.
Un saludo
Jajaja, pero si el personaje de nombre que no quiero ni pronunciar y que empieza por J ya se delata diciendo:
“cuando por fín llegó la paz y España volvió a estar unida…….”
De que paz hablas si lo que llegó fue una dictadura, y eso si : España volvió a estar unida….
pero por EL MIEDO…..
hola yo tambien estube en paracuellos en el año 1966 y puedo dar fe que lo que carlos presenta
era la realidad me siento identificado con el
puedo estar de acuerdo en que auxilio social ayudo a muchos niños que de otra forma andarian
por la calle muertos de hambre pero la forma de comportarse de los cuidadores dejaba mucho
que desear hasta el punto que si
hola yo estube en paracuellos ,barajas, ygeneralisimo,todo lo que se pueda decir de los malos tratos que pasamos es verdad,todo lo que cuenta carlos gimenez y creo que se queda un poco corto entre en paracuelos en el 57 sali enel generalisimo en el 64 y porque me escape.sialguien quiere saber lo que pasamos maicasabre@hotmail.com .fuera de auxilio social tambien se pasaba mal. pero ni comparacion de como se pasaba dentro un saludo valentin
tambienestube en esoos hogares (paracuellos y brunete)en los anos 57 asta 62 me gustaria tener contactos con algunos (ninos) de ese tiempo ( chez.fred@aliceadsl.fr) gracias
ola me llamo manuel y estuve en paracuellos y barajas ypuedo atestiguar que loque cuenta caralos se queda corto yo si que puedo contar cosas ecpelucnantes y atroces sufridas por los niños que estavamos ayi no entiendo como puede haver personas que ponen en tela de juicio algo que ellos no an pasado pues aun en dia y apesar de que tengo ya 60 años sueño con aquel horror que me hicieron pasar esos salvadores de la patria y que en vec de condenar a los asesinos de tanta gente inocente se limitan a poner en duda algo que llo particular mente puedo demostrar yo te quiero decir señor julios o como te llames que te informes bien antes de criticar yponer en duda algo que sucedio en esa españa tan bonita como la que pinta ante tal comentario tan duro expresado por julios no me queda otra occion que hacer otro mas duro y real pues estoi arto de que quienes no an sufrido algo como llo escriban la historia falseando la verdad espero te sirva para rectificar la idea erronea de los echos que comentas y que no as vivido
manuel
YO ESTUBE EN PARACUELLOS BARAJAS YGENERALISIMO.LO QUE CUENTA CARLOS JIMENEZ ES LA PURA RELIDAD DE LOS HOGARES.